Published Junio 15th, 2008 by Ksarina
De vuelta a casa de mis papis
Ya hace nueve meses que vivo sola, ha sido un tipo parto, y hoy ha nacido el niño. Nunca pensé que sería tan complicada una mudanza, al traer las cosas no fue tan duro, porque iban viniendo poco a poco, pero hoy he tenido que vaciar todo el piso, que si ropa, que si tele, que si ordenador,… ¡TODO! ¿Cómo ha cabido tanta cosa en un piso tan pequeño? Y la pregunta del millón, ¿cabrá todo otra vez en casa de mis padres? Porque, aunque suene raro, lo que estoy haciendo es volver a casa de papá y mamá, ese lugar donde el control sobre el individuo es 100%, al contrario que cuando vives solo, que no tienes que rendir cuentas a nadie, llegas a casa cuando te da la gana, puedes montar “counteradas” de unas diez personas y no hay ningún problema, o puedes celebrar fiestas sorpresas metiendo incluso a veinte personas en un comedor de, mm… muy pocos metros cuadrados.
¡¿Qué hago volviendo a casa?!
Aunque lo peor de haber hecho la mudanza no ha sido el hecho de tener que hacer maletas, vaciar cosas, etc. Sino que he elegido mal la gente con la que venir, bueno, he elegido mal el dejar que viniese mi madre, sólo entrar ya ha hecho: “¡pfff!” cuando el piso estaba perfectísimo, es que es una quejica, y luego venga a quejarse, que podría haber ido bajando cosas poco a poco, que si esto lo tengo que limpiar, que si lo otro lo tengo que arreglar, que si tal que si cual,… ¡Dios, que desesperación!
Pero bueno, el vivir solo no son todo ventajas, sino que, durante estos meses he tenido que aprender a cocinar (por lo menos lo justo para sobrevivir), he tenido que hacer la compra, limpiar y lo peor de todo ¡poner y tender la lavadora! y también aprender a vivir con alguien que no es de tu familia, pero que poco a poco se va creando un vínculo familiar y llegas a pensar que esa persona es como tu hermano, así que podría decir que tengo dos hermanos biológicos y uno medio adoptao’
Así que nada, a todos aquellos que tengáis que iros a vivir fuera por motivos de estudio o trabajo, buscad un piso en el que viváis varios años, porque hacer una “mudanza” ¡no es nada divertido!
¡Mañana será otro día!